Con la memoria viva, el compromiso revolucionario y el profundo reconocimiento a quienes entregaron su vida por la transformación de Nicaragua, la militancia sandinista del departamento de León rindió homenaje este 26 de agosto al Héroe y Mártir Juan de Dios Muñoz Reyes, al conmemorarse un nuevo aniversario de su tránsito a la inmortalidad.
En la ciudad que lo vio nacer, caminar sus calles, formarse como joven y asumir sus primeras responsabilidades de lucha, la militancia se reunió para reivindicar la historia de un hombre que convirtió su juventud en compromiso y su compromiso en una entrega total a la causa revolucionaria.
Recordar a Juan de Dios Muñoz Reyes en León no significa únicamente mirar hacia el pasado. Significa también mirar hacia el futuro, porque su nombre continúa presente en las nuevas generaciones que estudian, se preparan y construyen sus proyectos de vida en esta ciudad.

Un joven leonés que convirtió sus ideales en compromiso.
Juan de Dios Muñoz Reyes nació el 8 de marzo de 1950, en el barrio San Felipe de la ciudad de León. Desde joven comenzó a involucrarse en las luchas sociales y políticas de su tiempo, desarrollando una conciencia que posteriormente lo llevaría a incorporarse a las filas del Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Su trayectoria estuvo marcada por el trabajo organizativo, la participación en las luchas estudiantiles y populares y, posteriormente, por la actividad clandestina contra la dictadura somocista.
No fue solamente un combatiente en el sentido militar de la palabra. Fue también un organizador, un dirigente y un joven que comprendió que la transformación de Nicaragua requería compromiso, disciplina, sacrificio y capacidad para trabajar junto al pueblo.
Su incorporación plena a la lucha revolucionaria significó también alejarse de su familia y asumir los riesgos de la clandestinidad. Con el paso de los años, su responsabilidad dentro del movimiento revolucionario fue creciendo hasta convertirse en uno de los jóvenes dirigentes vinculados a la conducción del FSLN.

Una vida entregada a la causa de la liberación.
El 26 de agosto de 1977, Juan de Dios Muñoz Reyes fue asesinado por la Guardia Somocista en las cercanías de Estelí. Tenía apenas 27 años.
Su vida fue corta, pero intensa. En esos pocos años logró dejar una huella que trascendió su generación y que continúa formando parte de la memoria histórica de León.
Su tránsito a la inmortalidad ocurrió en un momento decisivo de la lucha contra la dictadura somocista. La pérdida de jóvenes como Juan de Dios representó un enorme sacrificio, pero también fortaleció la convicción de quienes continuaron luchando.
Hoy, casi cinco décadas después, su nombre sigue siendo pronunciado en León como símbolo de juventud, compromiso, valentía y entrega.

Un legado que interpela a la Juventud Sandinista.
Para la Juventud Sandinista 19 de Julio, recordar a Juan de Dios Muñoz Reyes representa también reconocer el papel que históricamente ha tenido la juventud en los procesos de transformación de Nicaragua.
Su historia demuestra que la juventud puede asumir responsabilidades, organizarse, estudiar la realidad que la rodea y trabajar por objetivos que trasciendan lo individual.
La enseñanza fundamental no está solamente en el sacrificio de su vida, sino también en la capacidad de soñar, organizarse y actuar.
Por eso, cada homenaje debe ir acompañado de una pregunta dirigida a las nuevas generaciones: ¿qué estamos haciendo hoy con las oportunidades que tenemos?

Si Juan de Dios tuvo que entregar su juventud en medio de una época de lucha y persecución, las generaciones actuales tienen el desafío de honrar esa memoria mediante la preparación, el conocimiento, el trabajo, la solidaridad y el compromiso con Nicaragua.
Un nombre que vive en las aulas de León.
Uno de los símbolos más fuertes de la vigencia del legado de Juan de Dios Muñoz Reyes se encuentra precisamente en la ciudad que lo vio nacer: el Centro Tecnológico que orgullosamente lleva su nombre.
La historia de este centro está estrechamente vinculada a la memoria de Juan de Dios y a la educación técnica como instrumento para abrir oportunidades a la juventud. Para León, que fue escenario de importantes páginas de la lucha revolucionaria, que una institución educativa lleve el nombre de uno de sus hijos más destacados representa mucho más que un reconocimiento: significa mantener viva su historia y proyectarla hacia las nuevas generaciones.

El centro ya existía antes de su moderna reconstrucción y documentación oficial de INATEC lo identifica como UA INTAE Juan de Dios Muñoz Reyes desde al menos 1979 con el triunfo de la Revolución Popular Sandinista. Su historia reciente también está marcada por los acontecimientos de 2018, cuando sufrió graves daños y saqueo. Según el reporte oficial de INATEC, fueron destruidas aulas y afectadas áreas administrativas, el registro académico, el laboratorio de computación y la bodega, además del robo de equipos y documentos.
Aquella agresión contra un espacio dedicado a la formación de la juventud no logró borrar su significado. Por el contrario, el centro volvió a levantarse con una infraestructura completamente nueva, moderna y equipada para continuar formando a la juventud leonesa.

El 8 de febrero de 2021 fue inaugurado el nuevo Centro Tecnológico Juan de Dios Muñoz Reyes, como parte del inicio del año lectivo de la Educación Técnica. La nueva infraestructura representó una inversión de más de 217 millones de córdobas y cuenta con aulas, laboratorios de computación, biblioteca, auditorio, áreas deportivas y otros espacios destinados a la formación técnica.
Y aquí aparece uno de los significados más profundos de la historia: un joven que entregó su vida soñando con una Nicaragua con mayores oportunidades para su pueblo da hoy nombre a un centro donde miles de jóvenes se preparan precisamente para construir su futuro.
Actualmente, el Centro Tecnológico Juan de Dios Muñoz Reyes continúa formando a jóvenes y adultos en carreras técnicas y cursos vinculados principalmente al sector comercio y servicios. El Tecnológico Nacional reporta que actualmente ofrece 15 carreras técnicas, en niveles de Bachillerato Técnico, Técnico General y Técnico Especialista, entre ellas Contabilidad, Administración, Computación, Gestión Aduanera, Gestión de Recursos Humanos, Diseño Gráfico, Banca y Finanzas, Programación y Seguridad Informática y para el 2027 se aperturarán 2 carreras nuevas.

De esta manera, el nombre de Juan de Dios no permanece solamente en los monumentos, en los mausoleos ni en las páginas de la historia. Está vivo en las aulas, en los talleres, en los laboratorios y en cada joven que llega a este centro con la esperanza de aprender un oficio, obtener una profesión y construir un mejor futuro.
Incluso dentro del propio centro existe un monumento dedicado a Juan de Dios Muñoz Reyes, inaugurado en marzo de 2021, donde su imagen permanece como parte del espacio cotidiano de estudiantes y trabajadores.
Así, el Centro Tecnológico se convierte en un puente entre dos generaciones: la generación de Juan de Dios, que entregó su juventud a la lucha revolucionaria, y la juventud de hoy, que tiene en sus manos la responsabilidad de estudiar, prepararse y aportar al desarrollo de Nicaragua.

Porque si ayer Juan de Dios entregó su vida por un ideal, hoy su nombre acompaña a miles de jóvenes que, desde las aulas de León, construyen conocimientos, desarrollan capacidades y escriben sus propias historias.
Ese es quizás uno de los homenajes más grandes que puede recibir un héroe: que su nombre no solamente sea recordado, sino que continúe acompañando la formación de quienes representan el presente y el futuro de su pueblo.
Y en León, Juan de Dios Muñoz Reyes sigue viviendo allí donde está la juventud: en las aulas, en la educación, en la memoria y en el futuro.
Por eso, el homenaje de la militancia sandinista de León no es únicamente un acto de recuerdo.

Es también un acto de memoria, identidad y compromiso con las nuevas generaciones.
Porque mientras su nombre continúe pronunciándose, mientras su historia siga siendo estudiada y mientras jóvenes leoneses continúen formándose en el Centro Tecnológico que lleva su nombre, Juan de Dios seguirá caminando junto a las nuevas generaciones.
La semilla que fue sembrada por una generación de jóvenes revolucionarios continúa dando frutos en otra.
Y desde León, su tierra natal, la memoria vuelve a convertirse en futuro.
¡Honor y gloria a Juan de Dios Muñoz Reyes!
¡Honor y gloria a nuestros Héroes y Mártires!
¡Juan de Dios vive en la memoria histórica de León y en las nuevas generaciones!

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