Este 14 de agosto, familiares, compañeros de lucha y militantes sandinistas evocan la memoria del Comandante Marcos Somarriba, destacado revolucionario nicaragüense cuya trayectoria estuvo marcada por el compromiso con las luchas populares, la resistencia contra la dictadura somocista y la entrega a los ideales de transformación social.
A 44 años de su paso a la inmortalidad, su figura permanece vinculada a una generación de hombres y mujeres que asumieron la lucha revolucionaria con decisión, disciplina y profundo compromiso con el pueblo nicaragüense.

Una vida entregada a la lucha revolucionaria.
Marcos Somarriba formó parte de aquella generación de jóvenes que, en medio de las difíciles condiciones políticas y sociales que atravesaba Nicaragua, asumieron el compromiso de luchar contra la dictadura somocista y por una sociedad diferente.
Su incorporación a la lucha revolucionaria estuvo marcada por la convicción de que la transformación de Nicaragua requería sacrificios personales, organización y una profunda identificación con las aspiraciones de las mayorías populares.
En el desarrollo de su trayectoria revolucionaria conoció las exigencias de la clandestinidad, la disciplina militante y los riesgos que implicaba enfrentar a un régimen que perseguía y reprimía a quienes se oponían a la dictadura.
Su vida se desarrolló, por tanto, en un contexto histórico en el que la lucha revolucionaria demandaba no solamente valentía, sino también capacidad de organización, discreción y disposición permanente para cumplir las tareas asignadas.

Un revolucionario de convicciones firmes.
Quienes conocieron su trayectoria recuerdan a Marcos Somarriba como un hombre comprometido con sus principios y con la causa que había abrazado.
Su militancia fue parte de un proceso colectivo en el que numerosos nicaragüenses entregaron sus mejores años a la lucha contra la dictadura. En ese contexto, cada combatiente asumía responsabilidades que podían significar poner en riesgo su propia vida.
Marcos Somarriba fue parte de esa historia. Su nombre quedó ligado a una generación que entendió la militancia revolucionaria como una responsabilidad ante el pueblo y que enfrentó las circunstancias más difíciles sin abandonar sus convicciones.

El accidente aéreo y su paso a la inmortalidad.
Hace 44 años, falleció en un accidente aéreo el Comandante Marcos Somarriba García, fueron 19 compañeros fallecidos en la tragedia aérea. Diecinueve muertos es el resultado del fatal accidente de aviación ocurrido la mañana del 14 de agosto de 1982 en el barrio El Rodeo, frente al aeropuerto A. C. Sandino, entre los que se cuentan tres internacionalistas.
Los compañeros caídos junto a Marcos Antonio fueron:
- Sub-Teniente Henry Tablada Ruíz, piloto de la FAS;
- Abdul Sirker Gómez, co-piloto;
- Luis Manuel Quezada, técnico de la FAS;
- Flor del Carmen Quezada, internacionalista tica asesora del INEC;
- Mireya Núñez, internacionalistas cubano asesor del INEC.
- Pablo Batista Vigil, internacionalista cubano también asesor del INEC.
- Héctor Medina, Jefe de Cedulación de la Dirección de Migración y Extranjería; Originario de León.
- José Ángel Chávez Jarquín, del EPS;
- Mariano Cortés, reservista
- Modesto José Marín Alemán, reservista
- Marvin Hernández Silva MINT
- Manuel Guillen Tamariz, del MINT;
- Fanor Centeno, del EPS;
- Guillermo Aragón, EPS
- Danilo Enrique Tablada, EPS
- Cristóbal Ramos EPS
- César A. Chávez. EPS

Entre los compañeros fallecidos están tres internacionalistas: Que eran asesores cubanos: compañero Mireya Núñez y compañero Pablo Batista y la colaborada Costarricense Compañera Flor del Carmen Madrigal.
Marcos Antonio fue Ascendido a Comandante de Brigada y condecorado con la Orden Carlos Fonseca, aquel jovencito hijo de un carpintero y de una costurera, que nació en el aguerrido barrio San Felipe de León y que fue reclutado para el FSLN en 1971, por Carlos Roberto Huembes.
Marcos Antonio, apenas tenía 17 años, cuando, con otros extraordinarios cuadros del FSLN, Francisco Meza Rojas, Carlos Núñez Téllez y Rafael Mairena fundaron el Movimiento Estudiantil de Secundaria, MES en León y que rápidamente se extendió a todo el país. Un año después, ya era miembro del Comité Ejecutivo del Frente Estudiantil Revolucionario, FER, cargo que ocuparía hasta 1975, año en que brevemente se desempeñó como Coordinador Nacional del máximo organismo de los universitarios revolucionarios.

La memoria de Marcos Somarriba.
La historia de Marcos Somarriba no puede separarse de la historia de una generación que vivió uno de los períodos más intensos de la lucha política y revolucionaria de Nicaragua.
Recordarlo significa también reconocer a quienes, desde diferentes responsabilidades y escenarios, participaron en un proceso histórico que tuvo como protagonistas a miles de nicaragüenses.
Su memoria permanece en sus familiares, en sus compañeros y en quienes continúan recuperando la historia de aquellos hombres y mujeres que asumieron la lucha revolucionaria como una causa colectiva.
Por ello, el aniversario de su paso a la inmortalidad constituye una oportunidad para volver sobre su vida, conocer su trayectoria y transmitir a las nuevas generaciones el significado de su compromiso.

44 años después.
Este 14 de agosto de 2026, al cumplirse 44 años de su paso a la inmortalidad, la figura del Comandante Marcos Somarriba vuelve a ser evocada como parte de la memoria histórica de Nicaragua.
Su vida representa el testimonio de una época en la que la lucha revolucionaria exigió sacrificios, clandestinidad, disciplina y entrega.
Hoy, su recuerdo permanece como parte de la historia de quienes lucharon por transformar Nicaragua y de una generación que hizo de sus convicciones una razón para vivir y, en muchos casos, para entregar la propia vida.
Marcos Somarriba pasó a la inmortalidad el 14 de agosto de 1982, pero su memoria continúa formando parte de la historia revolucionaria de Nicaragua.
Honor y gloria a su memoria.


Deja un comentario